Clarissa Pinkola

Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo. Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha a nuestra espalda de día y de noche. Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nosotros tiene sin duda cuatro patas.

Jorge Bucay

Es cierto que nadie puede hacer todo lo que quiere, pero cualquiera puede NO hacer NUNCA lo que NO QUIERE.

Albert Einstein

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

Mihaly Csikszentmihalyi

La competición sólo es agradable cuando es un medio para perfeccionar las propias habilidades; cuando llega a ser un fin en sí misma, deja de ser divertida.

Jorge Bucay

Cuando no eres consciente de tu dependencia respecto a la mirada de los demás, vives temblando frente al posible abandono de los otros que, como todos, aprendiste a temer. Y el precio para no temer es acatar, es ser lo que los demás, “que tanto nos quieren”, nos presionan a ser, nos presionan a hacer y nos presionan a pensar.

J. C. Darcy

Su risa es como un perfume que Ud. destila y necesito respirar.

San Francisco de Sales

Ten paciencia con todas las cosas pero, sobre todo, contigo mismo.

Madre Teresa de Calcuta

Ten siempre presente que la piel se arruga, que el cabello se torna blanco, que los días se convierten en años, ¡mas lo más importante no cambia!: Tu fuerza interior.

Xavier Guix

La vida es un misterio a vivir, y no un problema a resolver.

Henry David Thoreau

Lo que un hombre piensa de sí mismo es lo que determina su destino.

Hellen Keller

La felicidad consiste en valorar lo que tienes.

Ferran Ramón Cortés

Escucha el cuerpo de la persona con la que conversas: su mirada, sus gestos, su postura…Ten en cuenta que el lenguaje no verbal te aportará muchas veces más información que las propias palabras.

Care Santos

La magia empieza allá donde acaba nuestro conocimiento del mundo.

Hervé Lauwick

Las mujeres tienen abrigos de piel a expensas de algunos animales; de la nutria, por ejemplo, de la mofeta, del castor, del conejo…pero sobre todo, del hombre.

José Saramago

Perderse en la segunda esquina sin preguntar el camino, para encontrarse con sombrías callejas, callejones inquietantes y escaleras resbaladizas donde no faltan nunca flores en las ventanas, jaulas y canarios. (Lisboa)