En la fantasía, en la imaginación, todo está permitido, no hay límites; es como la creatividad: ilimitada. Por el contrario,
la realidad sí tiene límites. No se puede hacer todo lo que se desearía puesto que están los límites de la realidad y
los límites que nos ponen las otras personas cuando deseamos compartir algo con ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario